“Yo les aseguro que todo lo que aten en la tierra, quedará atado en
el cielo, y todo lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo.”
Lectura del santo
Evangelio según san Mateo 18, 15-20:
+
En aquel tiempo,
Jesús dijo a sus discípulos: "Si tu hermano comete un pecado, ve y
amonéstalo a solas. Si te escucha, habrás salvado a tu hermano. Si no te hace
caso, hazte acompañar de una o dos personas, para que todo lo que se diga
conste por boca de dos o tres testigos. Pero si ni así te hace caso, díselo a
la comunidad; y si ni a la comunidad le hace caso, apártate de él como de un
pagano o de un publicano.
"todo lo que aten en la tierra, quedará atado en el cielo"
Yo les aseguro que
todo lo que aten en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desaten
en la tierra, quedará desatado en el cielo.
Yo les aseguro
también, que si dos de ustedes se ponen de acuerdo para pedir algo, sea lo que
fuere, mi Padre celestial se lo concederá; pues donde dos o tres se reúnen en
mi nombre, ahí estoy yo en medio de ellos''. Palabra del Señor.
Comentario al
Evangelio por Mons. Cristóbal Ascencio:
“El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que tome su
cruz y me siga. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que
pierda su vida por mí, la encontrará”
Lectura del santo
Evangelio según san Mateo 16, 21-27:
+
En aquel tiempo,
comenzó Jesús a anunciar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén para
padecer allí mucho de parte de los ancianos, de los sumos sacerdotes y de los
escribas; que tenía que ser condenado a muerte y resucitar al tercer día.
Pedro se lo llevó
aparte y trató de disuadirlo, diciéndole: "No lo permita Dios, Señor; eso
no te puede suceder a ti". Pero Jesús se volvió a Pedro y le dijo:
"¡Apártate de mí, Satanás, y no intentes hacerme tropezar en mi camino,
porque tu modo de pensar no es el de Dios, sino el de los hombres!"
¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero, si pierde su vida?
Luego Jesús dijo a
sus discípulos: "El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que
tome su cruz y me siga. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el
que pierda su vida por mí, la encontrará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo
entero, si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar uno a cambio para recobrarla?
Porque el Hijo del
hombre ha de venir rodeado de la gloria de su Padre, en compañía de sus
ángeles, y entonces le dará a cada uno lo que merecen sus obras''. Palabra
del Señor.
Comentario al
Evangelio por Fr. Rufino Ma. Grández Lecumberri, OFM:
“yo te digo a ti que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi
Iglesia. Los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella”
Lectura del Santo
Evangelio según san Mateo 16, 13-20:
+
En aquel tiempo,
cuando llegó Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus
discípulos: "¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?" Ellos
le respondieron: "Unos dicen que eres Juan, el Bautista; otros, que Elías;
otros, que Jeremías o alguno de los profetas".
Luego les
preguntó: "Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?" Simón Pedro tomó la
palabra y le dijo: "Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo".
"tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia"
Jesús le dijo
entonces: "¡Dichoso tú, Simón, hijo de Juan, porque esto no te lo ha revelado
ningún hombre, sino mi Padre, que está en los cielos! Y yo te digo a ti que tú
eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. Los poderes del infierno
no prevalecerán sobre ella. Yo te daré las llaves del Reino de los cielos; todo
lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en
la tierra, quedará desatado en el cielo".
Y les ordenó a sus
discípulos que no dijeran a nadie que él era el Mesías. Palabra del Señor.
Comentario al
Evangelio por Mons. Cristóbal Ascencio García:
"Mujer, ¡qué grande es tu fe! Que se cumpla lo que
deseas". Y en aquel mismo instante quedó curada su hija”
Lectura del santo
Evangelio según san Mateo 15, 21-28:
+
En aquel tiempo,
Jesús se retiró a la comarca de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea le
salió al encuentro y se puso a gritar: "Señor, hijo de David, ten
compasión de mí. Mi hija está terriblemente atormentada por un demonio".
Jesús no le contestó una sola palabra; pero los discípulos se acercaron y le
rogaban: "Atiéndela, porque viene gritando detrás de nosotros". Él
les contestó: "Yo no he sido enviado sino a las ovejas descarriadas de la
casa de Israel".
"Mujer, ¡qué grande es tu fe! Que se cumpla lo que deseas"
Ella se acercó
entonces a Jesús y postrada ante él, le dijo: "¡Señor, ayúdame!" Él
le respondió: "No está bien quitarles el pan a los hijos para echárselo a
los perritos". Pero ella replicó: "Es cierto, Señor; pero también los
perritos se comen las migajas que caen de la mesa de sus amos". Entonces Jesús
le respondió: "Mujer, ¡qué grande es tu fe! Que se cumpla lo que
deseas". Y en aquel mismo instante quedó curada su hija. Palabra del Señor.
Comentario al
Evangelio por Fr. Rufino Ma. Grández Lecumberri, OFM:
"Éste
es mi Hijo muy amado, en quien tengo puestas mis complacencias;
escúchenlo"
Lectura del santo
Evangelio según san Mateo 17, 1-9:
+
En aquel tiempo,
Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, el hermano de éste, y los hizo
subir a solas con él a un monte elevado. Ahí se transfiguró en su presencia: su
rostro se puso resplandeciente como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas
como la nieve. De pronto aparecieron ante ellos Moisés y Elías, conversando con
Jesús.
Entonces Pedro le
dijo a Jesús: "Señor, ¡qué bueno sería quedarnos aquí! Si quieres, haremos
aquí tres chozas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías".
"Éste es mi Hijo muy amado..."
Cuando aún estaba
hablando, una nube luminosa los cubrió y de ella salió una voz que decía:
"Éste es mi Hijo muy amado, en quien tengo puestas mis complacencias;
escúchenlo". Al oír esto, los discípulos cayeron rostro en tierra, llenos
de un gran temor. Jesús se acercó a ellos, los tocó y les dijo:
"Levántense y no teman". Alzando entonces los ojos, ya no vieron a
nadie más que a Jesús.
Mientras bajaban
del monte, Jesús les ordenó: "No le cuenten a nadie lo que han visto,
hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos". Palabra
del Señor.
Comentario al
Evangelio por Mons. Cristóbal Ascencio: