"¿De
quién es esta imagen y esta inscripción?" Le respondieron: "Del
César". Y Jesús concluyó: "Den, pues, al César lo que es del César, y
a Dios lo que es de Dios"
Lectura del santo
Evangelio según san Mateo 22, 15-21:
+
En aquel tiempo, se reunieron los
fariseos para ver la manera de hacer caer a Jesús, con preguntas insidiosas, en
algo de que pudieran acusarlo.
Le enviaron, pues, a algunos de sus
secuaces, junto con algunos del partido de Herodes, para que le dijeran:
"Maestro, sabemos que eres sincero y enseñas con verdad el camino de Dios,
y que nada te arredra, porque no buscas el favor de nadie. Dinos, pues, qué
piensas: ¿Es lícito o no pagar el tributo al César?"
"Den, pues, al César lo que es del César, y a Dios lo que es de
Dios"
Conociendo Jesús la malicia de sus
intenciones, les contestó: "Hipócritas, ¿por qué tratan de sorprenderme?
Enséñenme la moneda del tributo". Ellos le presentaron una moneda. Jesús
les preguntó: "¿De quién es esta imagen y esta inscripción?" Le
respondieron: "Del César". Y Jesús concluyó: "Den, pues, al
César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios". Palabra del
Señor.
Comentario al
Evangelio por Mons. Cristóbal Ascencio García:
el
rey dijo a los criados: 'Átenlo de pies y manos y arrójenlo fuera, a las
tinieblas. Allí será el llanto y la desesperación. Porque muchos son los
llamados y pocos los escogidos"
Lectura del santo
Evangelio según san Mateo 22, 1-14:
+
En aquel tiempo, volvió Jesús a
hablar en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo,
diciendo: "El Reino de los cielos es semejante a un rey que preparó un
banquete de bodas para su hijo. Mandó a sus criados que llamaran a los invitados,
pero éstos no quisieron ir.
Envió de nuevo a otros criados que
les dijeran: 'Tengo preparado el banquete; he hecho matar mis terneras y los
otros animales gordos; todo está listo. Vengan a la boda'. Pero los invitados
no hicieron caso. Uno se fue a su campo, otro a su negocio y los demás se les
echaron encima a los criados, los insultaron y los mataron.
Entonces el rey se llenó de cólera
y mandó sus tropas, que dieron muerte a aquellos asesinos y prendieron fuego a
la ciudad.
"Átenlo de pies y manos y arrójenlo fuera, a las tinieblas..."
Luego les dijo a sus criados: 'La
boda está preparada; pero los que habían sido invitados no fueron dignos.
Salgan, pues, a los cruces de los caminos y conviden al banquete de bodas a
todos los que encuentren'. Los criados salieron a los caminos y reunieron a
todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala del banquete se llenó de
convidados.
Cuando el rey entró a saludar a los
convidados vio entre ellos a un hombre que no iba vestido con traje de fiesta y
le preguntó: 'Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de fiesta?' Aquel hombre
se quedó callado. Entonces el rey dijo a los criados: 'Átenlo de pies y manos y
arrójenlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y la desesperación.
Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos". Palabra el Señor.
Comentario al
Evangelio por Fr. Rufino Ma. Grández Lecumberri, OFM:
"¿No
han leído nunca en la Escritura: La piedra que desecharon los constructores, es
ahora la piedra angular. Esto es obra del Señor y es un prodigio admirable?”
Lectura del santo
Evangelio según san Mateo 21, 33-43:
+
En aquel tiempo, Jesús dijo a los
sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo esta parábola: "Había una vez
un propietario que plantó un viñedo, lo rodeó con una cerca, cavó un lagar en
él, construyó una torre para el vigilante y luego lo alquiló a unos viñadores y
se fue de viaje.
Llegado el tiempo de la vendimia,
envió a sus criados para pedir su parte de los frutos a los viñadores; pero
éstos se apoderaron de los criados, golpearon a uno, mataron a otro y a otro
más lo apedrearon. Envió de nuevo a otros criados, en mayor número que los
primeros, y los trataron del mismo modo.
Por último, les mandó a su propio
hijo, pensando: 'A mi hijo lo respetarán'. Pero cuando los viñadores lo vieron,
se dijeron unos a otros: 'Éste es el heredero. Vamos a matarlo y nos quedaremos
con su herencia'. Le echaron mano, lo sacaron del viñedo y lo mataron.
"les será quitado a ustedes el Reino de Dios y se le dará a un pueblo que
produzca sus frutos"
Ahora, díganme: cuando vuelva el
dueño del viñedo, ¿qué hará con esos viñadores?'' Ellos le respondieron:
"Dará muerte terrible a esos desalmados y arrendará el viñedo a otros
viñadores, que le entreguen los frutos a su tiempo".
Entonces Jesús les dijo: "¿No
han leído nunca en la Escritura: La piedra que desecharon los constructores, es
ahora la piedra angular. Esto es obra del Señor y es un prodigio admirable?
Por esta razón les digo que les
será quitado a ustedes el Reino de Dios y se le dará a un pueblo que produzca
sus frutos''. Palabra del Señor.
Comentario al
Evangelio por Mons. Cristóbal Ascencio García:
“Porque
vino a ustedes Juan, predicó el camino de la justicia y no le creyeron; en
cambio, los publicanos y las prostitutas, sí le creyeron”
Lectura del santo
Evangelio según san Mateo 21, 28-32:
+
En aquel tiempo, Jesús dijo a los
sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: "¿Qué opinan de esto? Un
hombre que tenía dos hijos fue a ver al primero y le ordenó: 'Hijo, ve a
trabajar hoy en la viña'. Él le contestó: 'Ya voy, señor', pero no fue. El
padre se dirigió al segundo y le dijo lo mismo. Éste le respondió: 'No quiero
ir', pero se arrepintió y fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del
padre?" Ellos le respondieron: "El segundo".
"Porque vino a ustedes Juan, predicó el camino de la justicia y no le
creyeron"
Entonces Jesús les dijo: "Yo
les aseguro que los publicanos y las prostitutas se les han adelantado en el
camino del Reino de Dios. Porque vino a ustedes Juan, predicó el camino de la
justicia y no le creyeron; en cambio, los publicanos y las prostitutas, sí le
creyeron; ustedes, ni siquiera después de haber visto, se han arrepentido ni
han creído en él''. Palabra del Señor.
Comentario al Evangelio
por Fr. Rufino Ma. Grández Lecumberri, OFM:
¿Qué
no puedo hacer con lo mío lo que yo quiero? ¿O vas a tenerme rencor porque yo
soy bueno?'. De igual manera, los últimos serán los primeros, y los primeros,
los últimos''
Lectura del santo Evangelio
según san Mateo:20, 1-16
+
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus
discípulos esta parábola: "El Reino de los cielos es semejante a un
propietario que, al amanecer, salió a contratar trabajadores para su viña.
Después de quedar con ellos en pagarles un denario por día, los mandó a su
viña. Salió otra vez a media mañana, vio a unos que estaban ociosos en la plaza
y les dijo: 'Vayan también ustedes a mi viña y les pagaré lo que sea justo'.
Salió de nuevo a medio día y a media tarde e hizo lo mismo.
Por último, salió también al caer
la tarde y encontró todavía a otros que estaban en la plaza y les dijo: '¿Por
qué han estado aquí todo el día sin trabajar?' Ellos le respondieron: 'Porque
nadie nos ha contratado'. Él les dijo: 'Vayan también ustedes a mi viña'.
Al atardecer, el dueño de la viña
dijo a su administrador: 'Llama a los trabajadores y págales su jornal,
comenzando por los últimos hasta que llegues a los primeros'. Se acercaron,
pues, los que habían llegado al caer la tarde y recibieron un denario cada uno.
"¿Qué no puedo hacer con lo mío lo que yo quiero? ¿O vas a tenerme rencor
porque yo soy bueno?'"
Cuando les llegó su turno a los
primeros, creyeron que recibirían más; pero también ellos recibieron un denario
cada uno. Al recibirlo, comenzaron a reclamarle al propietario, diciéndole:
'Esos que llegaron al último sólo trabajaron una hora, y sin embargo, les pagas
lo mismo que a nosotros, que soportamos el peso del día y del calor'.
Pero él respondió a uno de ellos:
'Amigo, yo no te hago ninguna injusticia. ¿Acaso no quedamos en que te pagaría
un denario? Toma, pues, lo tuyo y vete. Yo quiero darle al que llegó al último
lo mismo que a ti. ¿Qué no puedo hacer con lo mío lo que yo quiero? ¿O vas a
tenerme rencor porque yo soy bueno?'.
De igual manera, los últimos serán
los primeros, y los primeros, los últimos''. Palabra del señor.
Comentario al Evangelio
por Mons. Cristóbal Ascencio García: