“No tengan miedo a los
que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman, más bien, a quien
puede arrojar al lugar de castigo el alma y el cuerpo”
Lectura del sato
Evangelio según san Mateo 10, 26-33:
+
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus
apóstoles: "No teman a los hombres. No hay nada oculto que no llegue a
descubrirse; no hay nada secreto que no llegue a saberse. Lo que les digo de
noche, repítanlo en pleno día, y lo que les digo al oído, pregónenlo desde las
azoteas.
No tengan miedo a los que matan el
cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman, más bien, a quien puede arrojar al
lugar de castigo el alma y el cuerpo.
"porque ustedes valen mucho más que todos los pájaros del mundo"
¿No es verdad que se venden dos
pajarillos por una moneda? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae por tierra si
no lo permite el Padre. En cuanto a ustedes, hasta los cabellos de su cabeza
están contados. Por lo tanto, no tengan miedo, porque ustedes valen mucho más
que todos los pájaros del mundo.
A quien me reconozca delante de los
hombres, yo también lo reconoceré ante mi Padre, que está en los cielos; pero
al que me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre,
que está en los cielos". Palabra del Señor.
Comentario al
Evangelio por Mons. Cristóbal Ascencio García:
“Vayan
y proclamen por el camino que ya se acerca el Reino de los cielos. Curen a los
leprosos y demás enfermos; resuciten a los muertos y echen fuera a los demonios”
Lectura del santo Evangelio
según san Mateo 9, 36-10, 8:
+
En aquel tiempo, al ver Jesús a las
multitudes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y desamparadas,
como ovejas sin pastor. Entonces dijo a sus discípulos: “La cosecha es mucha y
los trabajadores, pocos. Rueguen, por lo tanto, al dueño de la mies que envíe
trabajadores a sus campos”.
Después, llamando a sus doce
discípulos, les dio poder para expulsar a los espíritus impuros y curar toda
clase de enfermedades y dolencias.
"La cosecha es mucha y los trabajadores"
Éstos son los nombres de los doce
apóstoles: el primero de todos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés;
Santiago y su hermano Juan, hijos de Zebedeo; Felipe y Bartolomé; Tomás y
Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón, el cananeo, y
Judas Iscariote, que fue el traidor.
A estos doce los envió Jesús con
estas instrucciones: “No vayan a tierra de paganos ni entren en ciudades de
samaritanos. Vayan más bien en busca de las ovejas perdidas de la casa de
Israel. Vayan y proclamen por el camino que ya se acerca el Reino de los
cielos. Curen a los leprosos y demás enfermos; resuciten a los muertos y echen
fuera a los demonios. Gratuitamente han recibido este poder; ejérzanlo, pues,
gratuitamente”. Palabra del Señor.
Comentario al
Evangelio por Fr. Rufino Ma. Grández Lecumberri, OFM:
“Yo quiero misericordia y
no sacrificios. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los
pecadores"
Lectura del santo
Evangelio según san Mateo 9, 9-13:
+
En aquel tiempo, Jesús vio a un
hombre llamado Mateo, sentado a su mesa de recaudador de impuestos, y le dijo:
"Sígueme". Él se levantó y lo siguió.
"Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores"
Después, cuando estaba a la mesa en
casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores se sentaron también a comer con
Jesús y sus discípulos. Viendo esto, los fariseos preguntaron a los discípulos:
"¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?" Jesús los oyó
y les dijo: "No son los sanos los que necesitan de médico, sino los
enfermos. Vayan, pues, y aprendan lo que significa: Yo quiero misericordia y no
sacrificios. Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores".
Palabra del Señor.
Comentario al
Evangelio por Mons. Cristóbal Ascencio García:
“Porque
Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se
salvara por él”
Lectura del santo
Evangelio según san Juan 3, 16-18:
+
"Tanto amó Dios al mundo, que
le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino
que tenga la vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al
mundo, sino para que el mundo se salvara por él. El que cree en él no será
condenado; pero el que no cree ya está condenado, por no haber creído en el
Hijo único de Dios". Palabra el Señor.
Comentario al
Evangelio por Mons. Cristóbal Ascencio García:
sopló
sobre ellos y les dijo: "Reciban el Espíritu Santo. A los que les perdonen
los pecados, les quedarán perdonados; y a los que no se los perdonen, les
quedarán sin perdonar"
Lectura del santo
Evangelio según san Juan 20, 19-23:
+
Al anochecer del día de la
resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los
discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les
dijo: "La paz esté con ustedes". Dicho esto, les mostró las manos y
el costado.
Cuando los discípulos vieron al
Señor, se llenaron de alegría. De nuevo les dijo Jesús: "La paz esté con
ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo".
"Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo"
Después de decir esto, sopló sobre
ellos y les dijo: "Reciban el Espíritu Santo. A los que les perdonen los
pecados, les quedarán perdonados; y a los que no se los perdonen, les quedarán
sin perdonar". Palabra del Señor.
Comentario al
Evangelio por Mons. Cristóbal Ascencio García: