“Éste es mi Hijo muy amado, en quien tengo mis complacencias”
Lectura
del santo Evangelio según san Mateo 3, 13-17:
+
En
aquel tiempo, Jesús llegó de Galilea al río Jordán y le pidió a Juan que lo
bautizara. Pero Juan se resistía, diciendo: “Yo soy quien debe ser bautizado
por ti, ¿y tú vienes a que yo te bautice?” Jesús le respondió: “Haz ahora lo
que te digo, porque es necesario que así cumplamos todo lo que Dios quiere”.
Entonces Juan accedió a bautizarlo.
"éste es mi hijo muy amado"
Al
salir Jesús del agua, una vez bautizado, se le abrieron los cielos y vio al
Espíritu de Dios, que descendía sobre él en forma de paloma y oyó una voz que
decía desde el cielo: “Éste es mi Hijo muy amado, en quien tengo mis
complacencias”. Palabra del Señor.
Comentario
al Evangelio por Mons. Cristóbal Ascencio:
"Levántate, toma al niño y a su madre,
y huye a Egipto. Quédate allá hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar
al niño para matarlo"
Lectura
del santo Evangelio según san Mateo 2, 13-15, 19-23:
+
Después
de que los Magos partieron de Belén, el ángel del Señor se le apareció en
sueños a José y le dijo: "Levántate, toma al niño y a su madre, y huye a
Egipto. Quédate allá hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño
para matarlo".
José
se levantó y esa misma noche tomó al niño y a su madre y partió para Egipto,
donde permaneció hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el
Señor por medio del profeta: De Egipto llamé a mi hijo.
"Herodes va a buscar al niño para matarlo"
Después
de muerto Herodes, el ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le
dijo: "Levántate, toma al niño y a su madre y regresa a la tierra de
Israel, porque ya murieron los que intentaban quitarle la vida al niño".
Se
levantó José, tomó al niño y a su madre y regresó a tierra de Israel. Pero,
habiendo oído decir que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre,
Herodes, tuvo miedo de ir allá, y advertido en sueños, se retiró a Galilea y se
fue a vivir en una población llamada Nazaret. Así se cumplió lo que habían
dicho los profetas: Se le llamará nazareno. Palabra del Señor.
Comentario
al Evangelio por Mon. Cristóbal Ascencio García:
“ella ha concebido por obra del Espíritu
Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará
a su pueblo de sus pecados"
Lectura
del santo Evangelio según san Mateo 1, 18-24:
+
"ella ha concebido por obra del Espíritu Santo"
Cristo
vino al mundo de la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con
José, y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu
Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no
queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto.
Mientras
pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: "José, hijo
de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha
concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el
nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados".
Todo
esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del
profeta Isaías: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien
pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros.
Cuando
José despertó de aquel sueño, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y
recibió a su esposa. Palabra del Señor.
Comentario
al Evanglio por Fr. Rufino Ma. Grández Lecumberri, OFM:
“los ciegos ven, los cojos andan, los
leprosos quedan limpios de la lepra, los sordos oyen, los muertos resucitan y a
los pobres se les anuncia el Evangelio”
Lectura
del santo Evangelio según san Mateo 11, 2-11:
+
En
aquel tiempo, Juan se encontraba en la cárcel, y habiendo oído hablar de las
obras de Cristo, le mandó preguntar por medio de dos discípulos: "¿Eres tú
el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?"
Jesús
les respondió: "Vayan a contar a Juan lo que están viendo y oyendo: los
ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios de la lepra, los
sordos oyen, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncia el Evangelio.
Dichoso aquel que no se sienta defraudado por mí".
"los ciego ven, los cojos andan, los leprosos quedan curados..."
Cuando
se fueron los discípulos, Jesús se puso a hablar a la gente acerca de Juan:
"¿Qué fueron ustedes a ver en el desierto? ¿Una caña sacudida por el
viento? No. Pues entonces, ¿qué fueron a ver? ¿A un hombre lujosamente vestido?
No, ya que los que visten con lujo habitan en los palacios. ¿A qué fueron,
pues? ¿A ver a un profeta? Sí, yo se lo aseguro; y a uno que es todavía más que
profeta. Porque de él está escrito: He aquí que yo envío a mi mensajero para
que vaya delante de ti y te prepare el camino. Yo les aseguro que no ha surgido
entre los hijos de una mujer ninguno más grande que Juan el Bautista. Sin
embargo, el más pequeño en el Reino de los cielos, es todavía más grande que
él". Palabra del Señor.
Comentario
al Evangelio por Fr. Rufino Ma. Grández Lecumberri, OFM:
“el que viene después de mí, es más fuerte que yo, y yo ni siquiera
soy digno de quitarle las sandalias. Él los bautizará en el Espíritu Santo y su
fuego”
Lectura
del santo Evangelio según san Mateo 3, 1-12:
+
En
aquel tiempo, comenzó Juan el Bautista a predicar en el desierto de Judea,
diciendo: “Arrepiéntanse, porque ya está cerca el Reino de los cielos”. Juan es
aquel de quien el profeta Isaías hablaba, cuando dijo: Una voz clama en el
desierto: Preparen el camino del Señor, enderecen sus senderos.
Juan
usaba una túnica de pelo de camello, ceñida con un cinturón de cuero, y se
alimentaba de saltamontes y de miel silvestre. Acudían a oírlo los habitantes
de Jerusalén, de toda Judea y de toda la región cercana al Jordán; confesaban
sus pecados y él los bautizaba en el río.
"él los bautizará en el Espíritu Santo"
Al
ver que muchos fariseos y saduceos iban a que los bautizara, les dijo: “Raza de
víboras, ¿quién les ha dicho que podrán escapar al castigo que les aguarda?
Hagan ver con obras su conversión y no se hagan ilusiones pensando que tienen
por padre a Abraham, porque yo les aseguro que hasta de estas piedras puede
Dios sacar hijos de Abraham. Ya el hacha está puesta a la raíz de los árboles,
y todo árbol que no dé fruto, será cortado y arrojado al fuego.
Yo
los bautizo con agua, en señal de que ustedes se han convertido; pero el que
viene después de mí, es más fuerte que yo, y yo ni siquiera soy digno de
quitarle las sandalias. Él los bautizará en el Espíritu Santo y su fuego. Él
tiene el bieldo en su mano para separar el trigo de la paja. Guardará el trigo
en su granero y quemará la paja en un fuego que no se extingue”. Palabra
del Señor.
Comentario
al Evangelio por Fr. Rufino Ma. Grández Lecumberri, OFM: