“Él les dijo: “Y ustedes, ¿quién dicen que
soy yo?” Respondió Pedro: “El Mesías de Dios”
Lectura del santo
Evangelio según san Lucas 9, 18-24:
+
Un
día en que Jesús, acompañado de sus discípulos, había ido a un lugar solitario
para orar, les preguntó: “¿Quién dice la gente que soy yo?” Ellos contestaron:
“Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías, y otros, que alguno de
los antiguos profetas que ha resucitado”.
Él les dijo: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?”
Respondió Pedro: “El Mesías de Dios”. Él les ordenó severamente que no lo
dijeran a nadie.
¿Quién dice la gente que soy yo?
Después les dijo: “Es necesario que el Hijo del hombre
sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los
escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día”.
Luego, dirigiéndose a la multitud, les dijo: “Si
alguno quiere acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de
cada día y me siga. Pues el que quiera conservar para sí mismo su vida, la
perderá; pero el que la pierda por mi causa, ése la encontrará”. Palabra
del Señor.
“cuando venga el Espíritu de la verdad, él los irá guiando hasta la
verdad plena”
Lectura
del Santo Evangelio según san Juan 16, 12-15:
+
En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Aún tengo muchas cosas que
decirles, pero todavía no las pueden comprender. Pero cuando venga el Espíritu
de la verdad, él los irá guiando hasta la verdad plena, porque no hablará por
su cuenta, sino que dirá lo que haya oído y les anunciará las cosas que van a
suceder.
El me glorificará, porque primero recibirá de mí lo que les vaya
comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho que tomará de
lo mío y se lo comunicará a ustedes". Palabra del Señor.
Comentario
al Evangelio por Fr. Rufino Ma. Grández Lecumberri, OFM:
“De la nube salió una voz que decía: "Éste es mi Hijo, mi
escogido; escúchenlo"
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 9, 28-36:
+
En
aquel tiempo, Jesús se hizo acompañar de Pedro, Santiago y Juan, y subió a un
monte para hacer oración. Mientras oraba, su rostro cambió de aspecto y sus
vestiduras se hicieron blancas y relampagueantes. De pronto aparecieron
conversando con él dos personajes, rodeados de esplendor: eran Moisés y Elías.
Y hablaban de la muerte que le esperaba en Jerusalén.
"éste es mi hijo, mi escogido, escúchenlo"
Pedro
y sus compañeros estaban rendidos de sueño; pero, despertándose, vieron la
gloria de Jesús y de los que estaban con él. Cuando éstos se retiraban, Pedro
le dijo a Jesús: "Maestro, sería bueno que nos quedáramos aquí y que
hiciéramos tres chozas: una para ti, una para Moisés y otra para Elías",
sin saber lo que decía.
No
había terminado de hablar, cuando se formó una nube que los cubrió; y ellos, al
verse envueltos por la nube, se llenaron de miedo. De la nube salió una voz que
decía: "Éste es mi Hijo, mi escogido; escúchenlo". Cuando cesó la
voz, se quedó Jesús solo.
Los
discípulos guardaron silencio y por entonces no dijeron a nadie nada de lo que
habían visto. Palabra del Señor.
Comentario al Evangelio por Mons. Cristóbal
Ascencio García:
“Todo esto será tuyo, si te arrodillas y me
adoras". Jesús le respondió: "Está escrito: Adorarás al Señor, tu
Dios, y a él sólo servirás"
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 4, 1-13:
+
En
aquel tiempo, Jesús, lleno del Espíritu Santo, regresó del Jordán y conducido
por el mismo Espíritu, se internó en el desierto, donde permaneció durante
cuarenta días y fue tentado por el demonio.
No
comió nada en aquellos días, y cuando se completaron, sintió hambre. Entonces
el diablo le dijo: "Si eres el Hijo de Dios, dile a esta piedra que se
convierta en pan". Jesús le contestó: "Está escrito: No sólo de pan
vive el hombre".
"está escrito: adorarás al Señor, tu dios, y a él sólo servirás"
Después
lo llevó el diablo a un monte elevado y en un instante le hizo ver todos los
reinos de la tierra y le dijo: "A mí me ha sido entregado todo el poder y
la gloria de estos reinos, y yo los doy a quien quiero. Todo esto será tuyo, si
te arrodillas y me adoras". Jesús le respondió: "Está escrito: Adorarás
al Señor, tu Dios, y a él sólo servirás".
Entonces
lo llevó a Jerusalén, lo puso en la parte más alta del templo y le dijo:
"Si eres el Hijo de Dios, arrójate desde aquí, porque está escrito: Los
ángeles del Señor tienen órdenes de cuidarte y de sostenerte en sus manos, para
que tus pies no tropiecen con las piedras". Pero Jesús le respondió:
"También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios".
Concluidas
las tentaciones, el diablo se retiró de él, hasta que llegara la hora. Palabra
del Señor.
Comentario al Evangelio por el Pbro.
Antonio Zuleta Ordoñez:
“El hombre bueno dice cosas buenas, porque
el bien está en su corazón, y el hombre malo dice cosas malas, porque el mal
está en su corazón, pues la boca habla de lo que está lleno el corazón”
Lectura del santo Evangelio según san
Lucas 6, 39-45:
+
En
aquel tiempo, Jesús propuso a sus discípulos este ejemplo: "¿Puede acaso
un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en un hoyo? El discípulo no es
superior a su maestro; pero cuando termine su aprendizaje, será como su
maestro.
"puede caso un ciego guiar a otro ciego"
¿Por
qué ves la paja en el ojo de tu hermano y no la viga que llevas en el tuyo?
¿Cómo te atreves a decirle a tu hermano: 'Déjame quitarte la paja que llevas en
el ojo', si no adviertes la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Saca
primero la viga que llevas en tu ojo y entonces podrás ver, para sacar la paja
del ojo de tu hermano.
No
hay árbol bueno que produzca frutos malos, ni árbol malo que produzca frutos
buenos. Cada árbol se conoce por sus frutos. No se recogen higos de las zarzas,
ni se cortan uvas de los espinos. El hombre bueno dice cosas buenas, porque el
bien está en su corazón, y el hombre malo dice cosas malas, porque el mal está
en su corazón, pues la boca habla de lo que está lleno el corazón". Palabra
del Señor.
Comentario al Evangelio por Fr. Rufino M.
Grández Lecumberri, OFM: