“Vayan, pues, y enseñen a
todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del
Espíritu Santo, y enseñándolas a cumplir todo cuanto yo les he mandado”
Lectura del santo
Evangelio según san Mateo 28,
16-20:
+
En
aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea y subieron al monte en el
que Jesús los había citado. Al ver a Jesús, se postraron, aunque algunos
titubeaban.
"vayan pues y enseñen a todas las naciones"
Entonces,
Jesús se acercó a ellos y les dijo: "Me ha sido dado todo poder en el
cielo y en la tierra. Vayan, pues, y enseñen a todas las naciones,
bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y
enseñándolas a cumplir todo cuanto yo les he mandado; y sepan que yo estaré con
ustedes todos los días, hasta el fin del mundo". Palabra del Señor.
Comentario al
Evangelio por Fr. Rufino Ma. Grández Lecumberri:
“El que acepta mis
mandamientos y los cumple, ése me ama. Al que me ama a mí, lo amará mi Padre,
yo también lo amaré y me manifestaré a él".
Lectura del santo
Evangelio según san Juan 14, 15-21:
+
En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Si me aman, cumplirán mis
mandamientos; yo le rogaré al Padre y él les dará otro Paráclito para que esté
siempre con ustedes, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo,
porque no lo ve ni lo conoce; ustedes, en cambio, sí lo conocen, porque habita
entre ustedes y estará en ustedes.
"si me aman, cumplirán mis mandamientos"
No
los dejaré desamparados, sino que volveré a ustedes. Dentro de poco, el mundo
no me verá más, pero ustedes sí me verán, porque yo permanezco vivo y ustedes
también vivirán. En aquel día entenderán que yo estoy en mi Padre, ustedes en
mí y yo en ustedes.
El
que acepta mis mandamientos y los cumple, ése me ama. Al que me ama a mí, lo
amará mi Padre, yo también lo amaré y me manifestaré a él". Palabra
del Señor.
Comentario al Evangelio
por Mons. Oscar J. Vián Morales, SDB:
"Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre si no
es por mí”
Lectura del santo
Evangelio según san Juan 14, 1-12:
+
En
aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "No pierdan la paz. Si creen en
Dios, crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. Si
no fuera así, yo se lo habría dicho a ustedes, porque ahora voy a prepararles
un lugar. Cuando me haya ido y les haya preparado un lugar, volveré y los
llevaré conmigo, para que donde yo esté, estén también ustedes. Y ya saben el
camino para llegar al lugar a donde voy".
Entonces
Tomás le dijo: "Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el
camino?" Jesús le respondió: "Yo soy el camino, la verdad y la vida.
Nadie va al Padre si no es por mí. Si ustedes me conocen a mí, conocen también
a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto".
"yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie va al padre si no es por mí"
Le
dijo Felipe: "Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta". Jesús le
replicó: "Felipe, tanto tiempo hace que estoy con ustedes, ¿y todavía no
me conoces? Quien me ve a mí, ve al Padre. ¿Entonces por qué dices: 'Muéstranos
al Padre'? ¿O no crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las
palabras que yo les digo, no las digo por mi propia cuenta. Es el Padre, que
permanece en mí, quien hace las obras. Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre
está en mí. Si no me dan fe a mí, créanlo por las obras. Yo les aseguro: el que
crea en mí, hará las obras que hago yo y las hará aún mayores, porque yo me voy
al Padre". Palabra del Señor.
Comentario al Evangelio
por Mons. Cristóbal Ascencio García:
“el que entra por la puerta, ése es el pastor de las ovejas. A ése
le abre el que cuida la puerta, y las ovejas reconocen su voz”
Lectura del santo
evangelio según san Juan 10, 1-10:
+
En
aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: "Yo les aseguro que el que no
entra por la puerta del redil de las ovejas, sino que salta por otro lado, es
un ladrón, un bandido; pero el que entra por la puerta, ése es el pastor de las
ovejas. A ése le abre el que cuida la puerta, y las ovejas reconocen su voz; él
llama a cada una por su nombre y las conduce afuera. Y cuando ha sacado a todas
sus ovejas, camina delante de ellas, y ellas lo siguen, porque conocen su voz.
Pero a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la
voz de los extraños".
"las ovejas reconocen su voz; él llama a cada una..."
Jesús
les puso esta comparación, pero ellos no entendieron lo que les quería decir.
Por eso añadió: "Les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los
que han venido antes que yo, son ladrones y bandidos; pero mis ovejas no los
han escuchado.
Yo
soy la puerta; quien entre por mí se salvará, podrá entrar y salir y encontrará
pastos. El ladrón sólo viene a robar, a matar y a destruir. Yo he venido para
que tengan vida y la tengan en abundancia''. Palabra del Señor.
Comentario al Evangelio
por Fr. Rufino M. Grández Lecumberry, OFM:
“Y comenzando por Moisés y siguiendo con todos los profetas, les
explicó todos los pasajes de la Escritura que se referían a él”
Lectura del santo Evangelio
según san Lucas 24, 13-35:
+
El mismo día de la resurrección, iban dos de
los discípulos hacia un pueblo llamado Emaús, situado a unos once kilómetros de
Jerusalén, y comentaban todo lo que había sucedido.
Mientras
conversaban y discutían, Jesús se les acercó y comenzó a caminar con ellos;
pero los ojos de los dos discípulos estaban velados y no lo reconocieron. Él
les preguntó: "¿De qué cosas vienen hablando, tan llenos de
tristeza?"
Uno
de ellos, llamado Cleofás, le respondió: "¿Eres tú el único forastero que
no sabe lo que ha sucedido estos días en Jerusalén?" Él les preguntó:
"¿Qué cosa?" Ellos le respondieron: "Lo de Jesús el nazareno,
que era un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el
pueblo. Cómo los sumos sacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para que lo
condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él sería el
libertador de Israel, y sin embargo, han pasado ya tres días desde que estas
cosas sucedieron. Es cierto que algunas mujeres de nuestro grupo nos han
desconcertado, pues fueron de madrugada al sepulcro, no encontraron el cuerpo y
llegaron contando que se les habían aparecido unos ángeles, que les dijeron que
estaba vivo. Algunos de nuestros compañeros fueron al sepulcro y hallaron todo
como habían dicho las mujeres, pero a él no lo vieron".
"qué duros de corazón para creer todo lo anunciado por los profetas"
Entonces
Jesús les dijo: "¡Qué insensatos son ustedes y qué duros de corazón para
creer todo lo anunciado por los profetas! ¿Acaso no era necesario que el Mesías
padeciera todo esto y así entrara en su gloria?" Y comenzando por Moisés y
siguiendo con todos los profetas, les explicó todos los pasajes de la Escritura
que se referían a él.
Ya
cerca del pueblo a donde se dirigían, él hizo como que iba más lejos; pero ellos
le insistieron, diciendo: "Quédate con nosotros, porque ya es tarde y
pronto va a oscurecer". Y entró para quedarse con ellos. Cuando estaban a
la mesa, tomó un pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio. Entonces
se les abrieron los ojos y lo reconocieron, pero él se les desapareció. Y ellos
se decían el uno al otro: "¡Con razón nuestro corazón ardía, mientras nos
hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras!"
Se
levantaron inmediatamente y regresaron a Jerusalén, donde encontraron reunidos
a los Once con sus compañeros, los cuales les dijeron: "De veras ha
resucitado el Señor y se le ha aparecido a Simón". Entonces ellos contaron
lo que les había pasado en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el
pan. Palabra
del Señor.
Comentario al
Evangelio por Mons. Oscar J. Vián Morales, SDB: